Venecia y mucho más

A sólo una hora de Vicenza se encuentran ciudades únicas y monumentos pertenecientes a la historia cultural de la civilización Europea, tales como La Plaza de San Marcos, la Arena de Verona y los castillos de Romeo y Julieta.

Durante los fines de semana y en el tiempo libre es posible visitar los lugares más atractivos de la Región del Véneto: Recorrer el Gran Canal de Venecia entre palacios espectaculares, disfrutar un concierto bajo el cielo estrellado de Verona o pasear por los castillos de Romeo y Julieta siguiendo las huellas de Shakespeare.

Durante la estancia en Italia no se puede perder la oportunidad de ir a la ciudad de Padua, donde se pueden admirar los frescos de Giotto en la Capilla de los Scrovegni o la sede de la segunda universidad más antigua de Italia, o a la encantadora ciudad de Bassano del Grappa, con sus plazas y su pintoresco Ponte degli Alpini. La cercanía de Vicenza a las ciudades vecinas (alrededor de una hora en tren o autobús) permite visitarlas incluso durante sólo medio día.

Para un día de descanso se puede elegir entre el mar, la montaña o el lago; Vicenza tiene una posición geográfica verdaderamente privilegiada. Admirando hermosos paisajes, se tiene también la posibilidad de practicar todo tipo de deportes, ya sea en las playas de la costa del Adriático (Jesolo, Bibione, Caorle), en las pequeñas Dolomitas o en el lago de Garda.

Durante la permanencia en Italia se tiene que probar la cocina tradicional italiana: quien ya ha probado todos los sabores de pizza puede dedicarse a degustar los Antipasti (entradas) mixtos, innumerables tipos de pasta y gnocchi con trufas, pesto o ragú de pato, pescado fresco del mar Adriático, bacalao Vicentina, variedad de carnes a la parrilla y, de postre, el tiramisú. Todo esto acompañado de Prosecco, Cabernet o Valpolicella. Y para terminar, una copa de grappa o limoncello.